viernes, 27 de mayo de 2011

El perro de Ipanema

Empecé la mañana en el gym, un poco cansado, desganado, con sueño. Por más que trataba de dormir bien, amanecía súper desgastado, lento, pesado, pensaba que quizás los años se me vinieron encima, pero realmente encima, como si los cargara y me compadecí entonces de todas aquellas pobres mujeres que sintieron mi peso encima… es pesadísimo, pero cabe resaltar que en mis buenas épocas era más delgado, más guapo… más joven.
Ahora solo soy un recuerdo, un souvenir, un merchandising de que todo tiempo pasado fue mejor, ahora mis besos los oferto 3 x 1, mis abrazos son más fáciles de conseguir que volantes de nigth club y mi cama esta tan solitaria, que creo que la última vez que salte sobre ella, fue porque había una polilla (las aborrezco, les tengo miedo, en serio… llamo a mi papa jajaja), en fin.
Superado el lento inicio del día, una ducha de agua fría, el mismo jugo de todas las mañanas y la reunión de colaboradores de la agencia, procedo a intentar concentrarme y trabajar, tengo tantos pendientes y no sé por dónde empezar, que flojera en verdad, pero que rico es cobrar jajaja, a mis clientes digo, porque la empresa es mía.
Concentrado al fin en un proyecto para una transnacional, me timbra el blackberry y me desconecto de todo, por un momento estuve a punto de lanzarlo, pero al ver el nombre, era de una vieja amiga que casi nunca llama, decido contestar intrigado por saber que pasa ahora por su vida, me cuenta que está bien, pero que quiere que le ayude con una charla para la universidad sobre el tema de creatividad, accedo de buena gana porque en verdad, me encanta hablar.
El día de la charla me informan que además habrá un coctel diplomático con alumnos de intercambio, así que debo asistir elegante. Vestido y ataviado, ingreso al campus y me guían a mi salón, no sé que les habrá dicho mi amiga, pero me tratan como a un lord ingles, tengo camerino, asistente, pantalla holográfica y una señorita se acerca a pedirme mis videos para las pantallas interactivas (menuda sorpresa), por seguridad tengo siempre todo en mi USB personal, donde siempre llevo varias ediciones de todo tipo y les pido que las baje, me informa que en mi pantalla se vera lo de las carpetas, pero no se vera en las pantallas gigantes (gigantes? Pienso para mis adentro) y se retira confirmando que en 10 minutos debo estar listo (estar listo? Acaso es mi tesis? Jajaja) y me quedo mirándome al espejo preocupado.
Exactamente 10 minutos después, me tocan la puerta y me indican que me esperan en el escenario, puesto me van a presentar, ahí descubro de que mi amiga había mandado toda mi información y ellos habían elaborado una presentación e introducción sobre mí, que la charla que iba a dar era sobre nuevas tendencias en creatividad pero me presentaba como el fundador , gerente general y director creativo de 3 de las empresas más importantes del medio publicitario (extremadamente exagerado) que la charla era gratis y que había tanta gente porque había puntos extras para los que asistían y encima había bocaditos gratis jajaja (con razón) y que todos los expositores eran invitados ad Honoren y que por lo visto había que reventarles un poquito de cohetes.
Durante 1 hora acompañe a los más de 1000 asistentes a un recorrido sobre creatividad, eventos, integración, tendencias, activaciones y más. Nos reímos juntos sobre mis propios desatinos, aprendimos de lo que aprendí a golpes yo mismo y desafié sus mentes a pensar de manera diferentes de lo que es un evento. Al terminar la ronda de preguntas, recibí un mar de aplausos (inmerecidos diría yo) y repartí mis tarjetas, firme separatas (cual artista) me tome fotos (lo cual no entendí) una profesora de las expositoras invitadas me acompaño y rescato para llevarme el coctel de al lado, cuando en el camino se me acerco tímidamente una enorme joven de vestido azul, trato de decirme algo, cuando se acerco un cumulo de gente y la profesora opto por retirarme en el acto, lastima pues me había parecido adorable, la busque con la vista para ya no la vi.
En medio del coctel (que descubrí era en honor de la embajada de Brasil) me siento raptado por las 3 colegas de agencias y los demás profesores en un circulo donde solo hablábamos todos de lo mismo, pero desde diferentes puntos de vista, pero de iguales conclusiones. Un poco sofocado decido caminar por el recinto, cuando de pronto en la barra la veo de nuevo, Alta (muy alta) cabello ondulado, piel tostada por el sol, delgada y muy bella. A medida que me acerco siento que me encojo (en verdad me voy haciendo más pequeño), le sonrió y le pido al barman un trago, ella me sonríe y se sonroja y pienso para mis adentros – si una mujer así de bella se sonrojo porque le sonrió es porque sinceramente Dios si existe – sin saber que decirle o como hacerlo (pienso en verdad que debe tener novio y me sonrió y sonrojo por educación) me retiro. Siento en mi espalda que se me queda mirando, sin saber qué hacer, si acercarse, si esperar que regrese, miro de reojo que incluso se arma de valor y se decide a buscarme, cuando llega un grupo de jóvenes (de su edad) y comienzan a hacer bromas, contarle cosas y se olvida de mi.
Pasada una hora más, ahora si en el límite de mi paciencia, decido irme sin despedirme (algo que se está volviendo ya una insana costumbre mía), procedo a salir al lobby y mientras esperaba los ascensores, dudo en si bajar directamente por las escaleras al estacionamiento, pero un ascensor abre sus puertas y me invita a pasar con su música relajante de Richard Clayderman de fondo (siempre me gusto… que puedo hacer), mientras desciendo a mis propios infiernos de dudas y temores (de paso recoger mi auto), en el piso inferior se abre la puerta e ingresa ella, recién la pude tener de frente, lastimosamente no a solas, puesto estaba acompañada de un amigo que fácilmente me llevaba una cabeza, cuello y toda la espina dorsal de paso, pues era inmenso.
Nos quedamos mirando de reojo (como es que se miran las parejas que sospechan el uno del otro), mientras este seudo amigo trataba de llevarla a un lugar para estar solos (por mas que no hable portugués, hay ademanes universales, que significan siempre lo mismo entre un hombre y una mujer), trataba de estar lo más serio posible, pero era imposible, por la forma absurda que tenia este hombre de suplicar (porque los hombres cuando más jóvenes, creemos ciegamente de que un NO es un SI en una mujer), comencé a sonreírme y ella a reírse, mientras que el mastodonte me miraba con odio, para no irritarlo más, me puse los audífonos e hice la finta de que estaba en el blackberry viendo y escuchando algo, porque sospechaba de que si el comprobaba sus sospechas de que nos burlábamos de él, trataría de quedar como macho, armándome la pelea (la cual estaba conscientemente convencido de que yo perdería… y por goleada) por lo que limite a mirarla por el reflejo de las paredes del ascensor, sonriendo en silencio.
Cuando se abrieron las puertas, instantes después ella salió rauda para irse a su vehículo, tratando de separarse al fin de su acompañante acosador, yo sonreí con mi sonrisa triste, que tenemos todos aquellos que nos quedamos con la palabra en los labios y partí, rumbo a mi auto, rumbo a mi fortaleza de la soledad (sorry Superman, pero le cae a pelo), rumbo a mis proyectos, series de cable, fotos de Leo y mis noches en vela.
Subiendo al auto y dejando mis cosas, me doy con la sorpresa de que no me devolvieron mi USB, por lo que llamo inmediatamente a la coordinadora y me confirma (gracias a Dios) que lo tienen a la mano, por lo que cierro nuevamente y regreso al salón de eventos.
Un par de semanas después, la coordinadora me envía un correo consultándome si puedo acceder a una entrevista sobre productoras de eventos, con un grupo de estudiantes de la universidad. Accedo gustoso (en verdad muy halagado) y me comenta que fui el más solicitado para regresar en una próxima charla, agradezco la información y confirmo con mi agenda la entrevista.
Unos días después mi asistente me informa que el grupo de estudiantes de la universidad estaba en el lobby, cuando salgo a atenderlos, la encuentro a ella sentada entre todos, sonriente, picara y coqueta. Demás esta decir que toda la entrevista fue un mero trámite para conocerla a ella, que antes de terminar ya habíamos cambiado Messenger, facebook, twitter y Skype. Que la entrevista paso después a ser cafés, cenas, cines, abrazos y besos. Que nunca necesitare viajar a Brasil porque lo mejor de Brasil, lo tuve entre mis brazos, la mejor mulata, mis clases de samba, mi capoeira, besos con sabor a caipirinha, que cuando la miraba echada en mi sofá, veía lo mejor de Brasil como si fuera el Cristo Redentor de Corcovado y que ella me hizo vivir el mejor carnaval de Rio entre sus labios.
Esta demás decir que ella partió, porque dicen que de lo bueno poco, regreso a Brasil y se puede decir que Brasil me dejo, yo trate de enseñarle lo mejor de Peru, nuestros piscos, ceviches y huacas, ella tenía tan solo 19 años y yo casi 30, pero sin embargo ella me enseño tantas cosas que yo no sabía, era tan sabia, madura y excitante como bella, yo tan solo un afortunado turista que se perdió en su sendero, jamás supe que me vio (cuando vio hacia abajo) o que encontró (cuando busco entre mis brazos), solo me dedique a disfrutar sin preguntarme el porqué, a veces para ser turista de corazón, debes ser extremadamente aventurero.
La vida es una aventura, llena de samba, color y pasión… y eso me lo enseño Brasil.

El perro en su final

Era una noche de soponcio de verano en la que no podía dormir, víctima de un hambre feroz, hijo de mi dieta cruel, consecuencia de mi colesterol y mi hígado, que me provocaban miles de vueltas en la cama, simplemente no podía dormir. Apago la televisión y trato de encontrarme en la oscuridad, trato de conciliar el sueño, pero de pronto siento una presión en el pecho, siento un dolor inmenso, trato de gritar pero la voz no consigue salir de mi garganta, respiro profundamente hasta poder sentir el ruido cercano del mar.
Aparezco de pronto caminando en la arena, con un profundo mar azul, miro por toda la playa pero no diviso a nadie, cuando de pronto a lo lejos, lo veo, Franco viene hacia a mí, vestido totalmente de blanco, puro, sin calzado, caminando descalzo sobre la arena, dejando tímidas huellas sobre la orilla que se lleva el eterno vaivén del mar. Lo veo feliz de verme mientras camino hacia él, el atardecer me hace entrecerrar los ojos para verlo, pero a medida que se acerca, me doy cuenta que su mirada esta melancólica, su sonrisa es medio triste y es así que comprendo donde estoy y que no es solo un sueño.
Comprendo que la vida es cíclica y que la última vez que habíamos estado juntos, había sido junto al mar, cuando lo había despedido, cuando lo deje al fin partir y que tantas veces había deseado el (yo también) una oportunidad de volverme a ver, de abrazarme, que Dios le permitió reencontrarnos en esta playa para que ahora el me pueda despedir a mí, creo que no hubiera podido tener mejor despedida.
Nos abrazamos fuertemente, ambos derramábamos lagrimas al hacerlo, siento su respiración, su barba semi crecida, su piel esta tersa, suave… sana. Sus ojos me trasmiten paz mientras me seca las lágrimas que me corren por las mejillas. Me mira fijamente y me dice tantas cosas sin hablar,
me cuenta que Leo fue quien me vistió, me cargo, me oro y hablo por mí, que en verdad fue el que más me lloro y que lo hizo sinceramente, que en verdad me amo. Que la diva me lloro cual viuda, que estaba inconsolable, que en verdad le dolió mi adiós, que sorprendente solo hablo cosas buenas de mi (casi todas de cuando fui joven jajaja) que Camila, me rezo y me maquillo, escogió la decoración, la música que me gustaba y la ambientación (con invitaciones y todo) que Leo fue
quien me llevo hasta el mar y que lo que habíamos empezado el y yo se había vuelto ya una tradición, puesto Leo había pedido regresar en su momento también para unirse a nosotros cuando le llegara su momento. La vida es un soplo en verdad, somos un soplo al viento y nada más.
Me explica con tan solo mirarme y suspirar que era la última vez que nos volveríamos a ver, que mi camino era otro, puesto nuestros actos son lo que marcan nuestros destinos, que me había olvidado de las cosas que realmente valen por las cosas que cuestan, que me había perdido a mí mismo, entre facturas, boletas, recibos y cuentas. Que en la vida no importa al final cuanto tienes, sino cuanto vales, que no es lo que realmente vale si le pagas la comida a fin de mes al perro, sino cuantas veces lo paseaste, lo acariciaste, le brindaste cariño. Mientras entiendo esto sin palabras me siento en la arena a llorar, me doy cuenta cuan confundido estaba a pesar de mis
buenas intenciones, me doy cuenta que lo que valen son más los abrazos que te ganas y te llevas que los que das por compromiso, sin darlos de alma.
Nos abrazamos y sentamos en la orilla viendo el mas hermoso atardecer que haya visto, sin decirme palabras el me dice que lo pidió para mí, lo miro tan en paz, tan en calma, lo miro y sin decir le digo que siempre lo ame, que siempre lo quise, que siempre fue así, que nunca fue mi intención olvidarlo, dejarlo de lado, maltratarlo, le beso las manos para que este seguro que realmente lo amaba, a pesar de mis errores, de mis desaciertos, de mis desatinos.
Me mira y escucho su voz en mi mente diciéndome que siempre lo supo, que cuido de cada uno de mis pasos, que adónde yo iré, es porque equivoque mi camino, porque debo expiar mis culpas, cumplir mi castigo, que no son las buenas intenciones las que cuentan, sino los actos y ahí estoy en deuda. Sonríe mirando al mar y me transmite el mensaje de que Dios sabe que realmente los amaba, que eso siempre será eterno, que el amor es lo más importante de todo, pero a veces no es suficiente, es necesario sacrificios.
De pronto una duda me embarga, me toma las manos y entonces sé que mi papa está bien, que está con él, siempre pidiéndole a todos que cuiden de mi, que si saben algo, le pido que no le diga a donde voy, que le diga que se ha enterado que estoy bien, que algún día volveré a estar a su lado, se también que mi mama está con ellos también, que a pesar de sus errores (los cuales yo no tendría porque no perdonar, siempre la ame) Dios le dio el perdón por su eterno amor de madre y me sentí feliz, que estaban ahí con ellos mis abuelos, algunos tíos, amigos, nuestros queridos Chopra, Jacko y Mateo, lo cual hasta me hace sonreír.
Me asalta la duda de quién estará aquí en esta playa para recibir a Leo, si podre estar yo? Lastimosamente me abraza y comprendo que no, que yo no volveré, pero me reconforta mirarlo y saber que él estará ahí por mí, para recibirlo, para atenderlo, para cuidarlo, para quererlo. Sé que le dirá que hasta en el fin del mundo, en el fin de los tiempos tuve una palabra en los labios y esa palabra era Leo.
Veo como el atardecer empieza a morir y el sol ahogándose en el mar, empieza a teñir todo de naranja y empiezo a sonreír (siempre me gusto esto y él lo sabe), lo miro y lo beso en las mejillas como cuando éramos niños para mostrarnos afecto, lo miro y sin hablar le digo que me perdone, que la promesa que le hice cuando nos vimos la última vez en el mar no la iba a poder cumplir, la estar de nuevo juntos y esta vez para siempre, pero era porque no puedo.
Lo veo ponerse triste y me explica que al lugar a donde voy no tendré descanso ni consuelo, pero que no importa adonde vaya y que me hagan, nadie podrá quitarme mis sentimientos, mis recuerdos, que el alma se forja de recuerdos, de sentimientos, por eso el alma está viva, que no importa que pase, o que tan oscuro se ponga, nadie podrá jamás arrebatarme mis recuerdos o mis sueños.
El sol se oculta y el mar comienza a agitarse como en una tormenta, las olas vienen por mi arrastrándome mar adentro, noto que él quiere venir por mí a rescatarme, pero no puede, lo miro un poco asustado y entonces le sonrió, lo miro a sus bellos ojos y me toco en el pecho, señalando el corazón, para decirle que no importa a donde vaya, que me suceda, que me hagan, el siempre estará conmigo, con mi papa y con Leo, le sonrió, mientras lo veo elevarse en un halo de luz, porque entonces descubro que al final de todo, yo ya estuve en el paraíso y era cuando estuve con ellos.
Entonces oigo los rayos, veo las olas, en medio de una noche sin estrellas y sin luna, con una tormenta infernal y ya no tengo miedo, cierro los ojos, extendiendo los brazos y me sumerjo en la profundidad más oscura, en la oscuridad sin fe, sabiendo que no hay retorno, pero me sumerjo contento, porque no importa que me ocurre de aquí a mil eternidades, nadie podrá quitarme mis sentimientos, mis recuerdos… mis sueños.
Franco, Papa, Leo aun en el fin del mundo, pero yo igual estoy con ellos, mil eternidades no bastaran para quitármelos y me hundo en el mar embravecido, sintiendo que ilumino en un mar negro.

Abrazos y besos pendientes

Hoy día, sin querer me encontre con una vieja amiga mientras caminaba haciendo mis compras en Metro, todo super casual en la cola, con el tipico saludo, abrazo y bromas ligeras. De pronto me pregunto - ¿Como esta tu hermano? - y recien cai en cuenta que ya no estas mas. Cuando le conte ligeramente la forma en que partiste (me rehuso a decir la otra palabra) me di cuenta que una expresion de culpa, asomaba en su rostro, al ver que el mio perdia todo el brillo en mi mirada. Incomoda despedida, con toque en el hombro para levantar la moral.

Llegue a casa pensando si estuvieras aquí como andarías? que harías? que dirías? donde estarías? estarías mas flaco? habrías subido? en fin. tantas opciones tan distintas para ti que siempre fuiste un hombre sin rumbo fijo, sin esquemas, sin acartonamientos. Me imagino antes que nada preocupado pensando (en si tu no puedes) quien paseara a Mateo (tu hijo mas amado), luego de este drama existencial, en si alguien te presta el fono para llamar a Andrea (tu gran amor), planificar tu fin de semana con varias citas a las vez (extremadamente falla como siempre) y en contarle a quien pueda escuchar de alguna flaca que conociste que tenia las piernas así o la cinturita asa, claro que todo esto mientras ya te acomodas para la comida mas cercana (tu lema era de que el desayuno es la comida mas importante del día, el almuerzo la segunda y la cena la tercera... por eso no podías perderte ninguna) y aun asi con todo esto tienes tiempo y energía para escuchar a tu madre, conversar con tu padre, contarles tus sueños, abrazar a todo aquel que se te cruce enfrente y darle besos a todos tus amigos.

Un camino de abrazos y besos pendientes por donde ibas, con tu sonrisa franca (como buen Franco) y sincera, blanca de lo transparente que eras, amigable como tu espiritu y risueña como tu risa. Andando feliz con tal vez un sol en el bolsillo, pero rico en amor, afecto y cariño tanto para dar como propio. Si alguna vez alguien penso en el facebook yo creo que este deberia tener tu rostro, pues hay un mundo de personas que se conocieron gracias a ti y viven agradecidos por eso.

Aun tengo la sensacion de que en cualquier momento tocaras la puerta, abriras la reja, me atraparas con un abrazo y un beso (a pesar de mi siempre mal gesto, mal animo, desgano y fastidio cojudo) y me llenaras de amor, como siempre lo hiciste desde que eramos chicos, desde que tengo uso de razon, desde que se que existo.

Ya no hay quien me cocine, quien me abraze, quien me llene de besos y sobre todo quien me acompañe de aqui al infinito o fin del mundo, en un bizarro ayer recuerdo que renegaba por las cuentas del fin de mes que yo asumia para ti y que parecia no importarte, recien entonces me doy cuenta que nada de eso importa porque el verdadero amor no se compra, pero a mi salia tan barato cuando estabas aqui.

Desde que partiste (donde espero que me esperes, sin desesperarte) mi mundo se siente casi tan vacio, tan frio, tan solitario y me duele confesar que mis brazos me pesan por los abrazos que te debo, que se que eran tuyos y que nunca te di, mi boca esta seca, llena de besos para tus mejillas, que se quedaron en mis labios y se pudrieron ahí.

Confieso aceptar que no fuí de cerca el hermano que merecia alguien como tu, pero me consuela saber que tu estas en un mejor lugar, al que yo mas que seguro no ire (no hay que engañarnos) pero que se que tu mereces.

Donde estaras seguro paseando a Chopra, Jacko, conversando con Elvis sobre musica, con Sinatra sobre las piernas del Marylin e interrogando al angel mas cercano sobre donde guardan las reservas del mana.

Se que mi papa ira a hacerte compañía y que entonces recien entenderán cuando ambos se querian (me gustaria estar ahi para ver eso) y esta ves sera para siempre. Conociendote tambien se que abogaras con San Pedro con tu gran poder de convencimiento y hasta casi lo convenceras de darme un permiso especial (mostrandome como una gran persona, cuando ambos sabemos que no lo soy) porque siempre fuiste un luchador de causas perdidas.

Mientras yo sufra flagelaciones eternas y continuas, el fuego eterno, los sadismos y demas castigos posibles e insoportables (como una sala de karaoke solo para mi, pero con un solo tema), los carceleros y torturadores se mostraran desconcertados sobre este enano servidor que soporta eternamente ese calvario desangrante con una sonrisa en los labios y es que ellos no saben que entendi el gran secreto sobre el paraiso y era de que el ya lo habia vivido y era cuando estabas tu, un lugar lleno de afecto, amor, comprension, cariño y compañia, a pesar de que seas una mierda como persona (como lo soy yo) siempre estaba ahi para ti, con los brazos abiertos, con un sonrisa, pidiendo tan solo un poco de afecto.

Sonreiré pensando - me lo meresco carajo! - tuve todo un paraiso para mi y no lo entendi.

Solo le pediría a Don Diablo un favor; que le diga a Diosito que me lo cuide, porque mi hermano si que vale la pena!

Un perro en el olvido

Sentado frente a mi computadora, viendo pasar la tarde y llegar la noche, descubro que soy un perro solitario, así simplemente y lo más triste… descubro que me quede solo porque así lo quise. Examino mi vida y descubro que en la semana hice el amor (por no decir tuve sexo… suena muy feo) con más de 5 mujeres distintas, compartí mi sofá cama con una tierna adolescente (mayor de edad para los puritanos por si acaso), con una bella morena (bailarina de música negra) una estudiante de derecho (que resulto ser zurda) una vieja amiga (no tan vieja como yo) y una sexy operadora de telemarketing que a pesar de que sabe que lo nuestro no puede ser (yo antes salía con su hermana hasta que viajo a argentina y no acabamos muy bien que digamos) parece ser que disfruta de los amores prohibidos tanto como dice la canción… porque será?. Creo que esta necesidad de acostarme con alguien viene de mi miedo real a estar solo, conmigo mismo, puesto que sé que estoy vacio, si alguna vez ame… mi corazón ya no se acuerda, cierro negocios importantes y no tengo con quien celebrarlos, no tengo a quien llamar, como será de triste mi vida que tengo un perro al que mantengo y ni siquiera vive conmigo… el colmo.
Tengo amigos que me llaman a los cuales extraño cuando no veo pero cuando me llaman no les contesto, solo un par de amigas en verdad a las cuales me da vergüenza no poderles confesar lo que siento y pienso. Reviso mis fotos y veo a tanta gente que me pregunto donde están? Mis hijos están a millas de distancia de mí y mi hermano (mi mejor amigo en verdad) me está esperando en un lugar al que sinceramente creo que no iré (porque no lo merezco). Salgo a caminar y no sé qué hacer, a quien llamar, el hecho de no tener con quien compartir es realmente algo muy triste, descubrir que solo sirvo para llegar a fin de mes, que tengo que cumplir con mis deberes, que mis hijos tienen otras familias, que mi hermano ya no está conmigo, que mi papa haga lo que haga aun así es infeliz, que decepcione a toda la gente que me amo y me ama, que aun cargo los traumas del pasado de una infancia (aunque me duela admitirlo) infeliz, que hay cosas que aun no olvido, que no perdono o lo más importante… que no me perdono.
Tengo un gato de la bonanza que me trae negocios, pero descubro que necesito ahora uno que me cure el corazón, noches de karaokes me dan la respuesta de la pregunta más temida por responder que alguna vez me hice a mi mismo ¿Cómo terminare mis días? La respuesta está en aquellos solitarios de la barra, hombres viejos que vienen a hacerse a si mismo compañía. Cada día tengo más canas, mas panza y más bolsas en los ojos… mi butaca está ahí esperándome.
Seré un viejo de aquellos que se sienta solo, se emborracha solo, termina pagando de más, dejando buenas propinas a azafatas aburridas de oír siempre su misma historia. Sacando una foto vieja donde mis hijos están sentados en mis piernas y ambos me aman, me sonríen y me quieren. Foto vieja y amarilla porque en la vida real sabemos que no será así. Las mujeres que ame ahora son felices, la pregunta que les haría es si conmigo también lo fueron? Espero que alguna diga que sí.

Me acomodo en mi butaca y espero que pase el tiempo, mi tiempo, veo jóvenes ilusionados besarse con sus parejas y recuerdo mis recuerdos, cuando yo también fui así, cuando yo era así, cuando alguna joven a mi me amo. Me quedo en mi butaca y veo como se apagan las luces a los lejos, ya están cerrando y se olvidaron de mi… total no importa es solo un perro en el olvido.