Después de pasar por una inauguración, 3 discotecas y recorrer todo lima sin saber que buscaba, termino con una sensación de abandono y mala suerte en el amor. Me hace pensar que quizás algunos no tenemos la suerte de encontrar a nuestra media mitad, quizás algunos estamos condenados a simplemente vagar por el mundo de beso en beso, de abrazo en abrazo, de cama en cama, de labio en labio, de sexo en sexo. Sinceramente sé que no soy el mejor partido pero en verdad aun creo en el amor, aun después de que la mujer que mas ame trato de matarme cuando descubrió que se nos murió el amor (quizás yo lo mate… no lo sé), pero me separe de ella porque sabía que por más que nos amamos, nos amábamos y nos amaremos eternamente con una flama inextinguible (mas por mi parte que por la ella) sabía que si estábamos juntos ninguno sería feliz. Lo raro de todo esto es que me separe sabiendo que así podríamos ser felices pero la única que logro volver a tener amores fue ella, ahora es casada y está feliz, pero yo que cargue con el peso de la decisión y que para muchos soy el gran culpable que no funcionara… no lo soy, no volví a enamorarme ni a encontrar a nadie a quien quisiera tomar de la mano en público como algo natural. Siempre siento que está mal, que no puede ser, que estoy incomodo y si alguna vez me ilusione simplemente me rechazaron, así de simple. Sin suerte, sin amor, sin ilusiones y solo, con un hijo a países de distancia y una hija que esta tan cerca y tan lejos a la vez.
Me hago viejo y cada día lo descubro mas ante el espejo, antes las ojeras se iban antes del medio día, pero de pronto un día me di cuenta que no se fueron más, simplemente se mudaron, se encariñaron a mis ojos y cambiaron mi expresión para siempre. Antes tenía solo 2 canas, totalmente reconocidas y tratables, pero ahora me han salido varias, en la barba (que casi no tengo) en las sienes, en la nuca y hasta dentro de mis fosas nasales… el colmo. Para esto mi cara se ha estirado hacia los lados, tengo papada, mofletes, perdí la quijada y hasta parece que me comí mi manzana de Adam. Antes podía ir al baño a miccionar y el chorro era potente y rápido, ahora me sale por partes y tengo que esperar a las gotitas finales porque si no termino manchándome el calzoncillo con unas gotas traicioneras de una vejiga avejentada propias de un hombre viejo. Me canso mas y duermo menos, me olvido de las cosas más simples y me cuesta concentrarme, mis reminiscencias y memorias me dicen que he vivido más años de que los que cumplo y esta sobrevivida vida me paso la factura muy temprano, traicioneramente… de forma cruel.
Alguna vez fui actor y creo que no era malo, alguna vez fui cantante y casi no tan mediocre, alguna vez fui animador, alguna vez imitador, alguna vez fui joven, alguna vez fui feliz de ser quien era, alguna vez… hace ya tanto tiempo. Se paso mi primavera, se me fueron los veranos, se me pasaron los otoños hoy mi alma esta en invierno. Mi corazón se quedo son latir por amor, sin suspiros, sin transpiraciones, sin agitaciones, sin el ritmo violento e iracundo de la pasión, hoy solo late por costumbre, por inercia... por las puras. Hoy solo duermo en las noches porque si, ya no tengo sueños, ya no espero nada, solo trabajo y como gran meta… dejarles algo a mis hijos y tenga algo que yo no tuve, la tranquilidad de buscar sus sueños. Sin presiones, sin cargas, sin responsabilidades mas allá de buscar su futuro, con calma, con apoyo, con confianza.
Yo que no podía dormir cambiándome la ropa por que perdía el sueño, ahora me la pongo y hasta uso pantuflas, me lavo los dientes y uso hilo dental. Me corto los pelos largos que se salieron de las cejas y me depilo la nariz de pelos largo que me salen de las fosas como si fueran espías que quisieran saber que pasa allá afuera.
Me quedo pegado a la ventana en los atardeceres y el frio me da dolor de huesos, me agito al amarrarme los zapatos y tomo aire al subir las escaleras, cada vez al hacer el amor duro menos y converso mas, ahora soy yo el que apaga la luz y se cubre con la sabana para ir al baño, deje los polos ajustados y uso súper anchos, al igual con los pantalones, con las correas… con los ternos.
La mente me hace malas jugadas cada vez que veo la foto que alguien nos toma a todos en una reunión, pues cada vez me reconozco menos, mi mente malvada me hace creer que sigo siendo el mismo de los 20, cuando reia mas, cuando sufría menos.
Ahora simplemente evito verme ante el espejo, pues soy como un perro… como un perro viejo que no reconoce su reflejo.
Me hago viejo y cada día lo descubro mas ante el espejo, antes las ojeras se iban antes del medio día, pero de pronto un día me di cuenta que no se fueron más, simplemente se mudaron, se encariñaron a mis ojos y cambiaron mi expresión para siempre. Antes tenía solo 2 canas, totalmente reconocidas y tratables, pero ahora me han salido varias, en la barba (que casi no tengo) en las sienes, en la nuca y hasta dentro de mis fosas nasales… el colmo. Para esto mi cara se ha estirado hacia los lados, tengo papada, mofletes, perdí la quijada y hasta parece que me comí mi manzana de Adam. Antes podía ir al baño a miccionar y el chorro era potente y rápido, ahora me sale por partes y tengo que esperar a las gotitas finales porque si no termino manchándome el calzoncillo con unas gotas traicioneras de una vejiga avejentada propias de un hombre viejo. Me canso mas y duermo menos, me olvido de las cosas más simples y me cuesta concentrarme, mis reminiscencias y memorias me dicen que he vivido más años de que los que cumplo y esta sobrevivida vida me paso la factura muy temprano, traicioneramente… de forma cruel.
Alguna vez fui actor y creo que no era malo, alguna vez fui cantante y casi no tan mediocre, alguna vez fui animador, alguna vez imitador, alguna vez fui joven, alguna vez fui feliz de ser quien era, alguna vez… hace ya tanto tiempo. Se paso mi primavera, se me fueron los veranos, se me pasaron los otoños hoy mi alma esta en invierno. Mi corazón se quedo son latir por amor, sin suspiros, sin transpiraciones, sin agitaciones, sin el ritmo violento e iracundo de la pasión, hoy solo late por costumbre, por inercia... por las puras. Hoy solo duermo en las noches porque si, ya no tengo sueños, ya no espero nada, solo trabajo y como gran meta… dejarles algo a mis hijos y tenga algo que yo no tuve, la tranquilidad de buscar sus sueños. Sin presiones, sin cargas, sin responsabilidades mas allá de buscar su futuro, con calma, con apoyo, con confianza.
Yo que no podía dormir cambiándome la ropa por que perdía el sueño, ahora me la pongo y hasta uso pantuflas, me lavo los dientes y uso hilo dental. Me corto los pelos largos que se salieron de las cejas y me depilo la nariz de pelos largo que me salen de las fosas como si fueran espías que quisieran saber que pasa allá afuera.
Me quedo pegado a la ventana en los atardeceres y el frio me da dolor de huesos, me agito al amarrarme los zapatos y tomo aire al subir las escaleras, cada vez al hacer el amor duro menos y converso mas, ahora soy yo el que apaga la luz y se cubre con la sabana para ir al baño, deje los polos ajustados y uso súper anchos, al igual con los pantalones, con las correas… con los ternos.
La mente me hace malas jugadas cada vez que veo la foto que alguien nos toma a todos en una reunión, pues cada vez me reconozco menos, mi mente malvada me hace creer que sigo siendo el mismo de los 20, cuando reia mas, cuando sufría menos.
Ahora simplemente evito verme ante el espejo, pues soy como un perro… como un perro viejo que no reconoce su reflejo.
Ralph Villanueva.